Obsesión por los gérmenes

Japón es, sin duda, uno de los países más limpios del planeta. Sus calles están impolutas, apenas se ven papeles en el suelo, la basura es clasificada y cantidad de operarios se encargan de barrer todos los días. No es de extrañar que el concepto de limpieza y de lo pulcro se traslade a la vida diaria de los japoneses.

Es proverbial la preocupación de los japoneses por la limpieza: en casa no se puede entrar calzado, quienes padecen un resfriado llevan mascarilla quirúrgica y los camareros se lavan las manos con desinfectante. El cambio no se acostumbra a entregar en mano, sino en pequeñas bandejas, y no se tolera ningún olor corporal.

Es obsesión puede alcanzar cuotas inauditas con la reciente introducción de una serie de productos que van desde la ropa interior desodorante hasta el lápiz de labios contra el mal aliento. Una famosa empresa de cosmética consiguió aislar el noneal, una sustancia que parece ser la causante del olor corporal de las personas de edad. Así, una línea de champús, lociones y desodorantes inhibe la aparición de ácidos grasos en la piel que generan el noneal. Los hombres mayores constituyen, al parecer, el target principal del producto.

Etiquette Water es una bebida a base de enzimas frutales y de minerales que promete acabar con el mal aliento y el olor de las axilas; además, los lápices de labios Lip Lip Urra para el mercado japonés contienen ácido cítrico que, al parecer, neutraliza los compuestos que generan el mal aliento.

Por otro lado, se comercializa también una original línea de camisetas fabricadas con fibras desodorantes, que eliminan los malos olores al exponerlas a los rayos del sol y su efecto no desaparece con el lavado.

Si la limpieza dicen que es un atributo divino, los japoneses están más cerca que nadie del cielo.

Author: Periodista en Japón

Periodista especializado en Asia Oriental, apasionado del Marketing Digital, la Comunicación y Japón

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1 Comment

  1. Hola,

    Tan sólo querría puntualizar una cosilla. Lo de que el cambio nunca se entrega en mano, sí, es la norma, pero no siempre es así. A mí personalmente en algunos sitios me han dado el cambio en mano, en negocios pequeños y algún restaurante familiar. Porque donde si te señalan amablemente la bandejita es en supermercados, konbinis y demás franquicias omnipresentes.

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