Escapada a Yakushima
Sep14

Escapada a Yakushima

En el artículo de hoy recordaremos el viaje a la pequeña isla meridional de Yakushima. Patrimonio de la humanidad, se ha convertido en un verdadero paraíso natural albergando, además, uno de los árboles más longevos del mundo. Desde que llegué a Miyazaki, no había tenido aún la oportunidad de hacer turismo por la isla de Kyûshû (九州), las más meridional de las cuatro que forman el archipiélago japonés y característica por sus bellos paisajes naturales. Así pues, durante la Golden Week (del 27 de abril al 6 de mayo) decidí hacer una escapada de tres días a la pequeña isla de Yakushima (屋久島). La isla, con forma de pentágono irregular, se encuentra a unos 60 kilómetros de Kagoshima (鹿児島) y, con apenas 15.000 habitantes, Yakushima posee uno de los ecosistemas menos alterados por el hombre hasta el momento. Fauna y flora conviven en armonía con el ser humano, que se ha encargado de proteger este entorno natural desde que llegó a la isla. A su vez, los frondosos bosques y las transparentes aguas de Yakushima, que sirvieron de inspiración al director Hayao Miyazaki para crear los bellos parajes de La princesa Mononoke, albergan en su interior más de 300 especies autóctonas de plantas y animalesque no han sido catalogadas en ningún otro rincón del planeta. Un hecho que no pasó desapercibido por la Unesco, quién en 1993 declaró parte de la biosfera de la isla Patrimonio de la Humanidad. Dentro de las especies protegidas por la Unesco se encuentra el llamado Cedro de Yakushima(屋久杉). Un árbol que sólo crece en la isla (a partir de cierta altitud) y que desde hace años se ha convertido en un verdadero reclamo turístico. Miles y miles de japoneses visitan cada año los bosques de Yakushima para contemplar la majestuosidad de estos árboles milenarios. Y, sin lugar a dudas, de entre todos ellos destaca el Cedro Jômon (縄文杉), el más viejo de los Cedros de Yakushima. Los expertos calculan que nació hace más de 2.500 años durante el neolítico japones, también llamado época Jômon, de ahí su nombre Para poder ver este ejemplar único, es necesario emprender un largo camino y es que se encuentra situado a gran altitud. Es por ello que decidí contratar un guía y vivir mi primera experiencia con el trekking. A las cuatro de la mañana me recogieron del hostal para llevarme a los pies de una de las montañas que conforman la geografía de Yakushima. Me disponía, junto a una familia japonesa, y a otros centenares de intrépidos (sí, más preparados que yo) a emprender un largo camino para observar, in situ, al majestuoso Cedro Jômon. Durante las diez horas de camino hubo tiempo para todo, incluso para discutir de economía con el padre de familia. Quedé fascinado por la belleza de los parajes naturales de Yakushima y es que...

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De mi aterrizaje en CASIO España S.L. (2)
Jun26

De mi aterrizaje en CASIO España S.L. (2)

Sin nada que perder envié a cada una de las empresas mi CV (en castellano, inglés y japonés), un escrito de presentación y una carta de recomendación de una de mis profesoras de japonés en la universidad. Quedé muy sorprendido por el feedback recibido. Gran parte de las empresas me respondió aunque fuera para decirme que, en esos momentos, no había un puesto de trabajo que se adecuara a mi perfil. Después de varias semanas sin suerte recibí una carta del Director General de CASIO España S.L. Por casualidades de la vida conocía a la profesora que había redactado mi carta de recomendación y tenía curiosidad por conocerme y entrevistarme. Después de hora y media de entrevista en el idioma de los samurráis y las geishas entendí que, si bien en esos momentos CASIO no buscaba la incorporación inmediata de nadie, el timing  había sido el perfecto. Durante la conversación el Sr. Koichi Danjo me comentó de las intenciones de la empresa: dar a conocer el diccionario electrónico o denshi jishou (電子辞書) para los estudiantes de japonés, aquí, en España. Un producto del todo desconocido para el consumidor español pero que, en ese entonces, facturaba alrededor de 300 millones de ¥ (yenes) en Japón (según me comentó el Sr. Koichi). Y es que antes del boom de los smartphones y las tablets la estampa más común en en  los vagones del metro de Tokyo era la del japonés consultando su diccionario electrónico. Se concebía como un objetivo complejo teniendo en cuenta que la tasa de implantación de las nuevas tecnologías en nuestro país era y es una de las más altas de la Unión Europea. Asimismo, competir contra las App mediante un hardware complementario se auguraba como una batalla poco favorable para los intereses de CASIO. Aun así, el proyecto me sedujo. No tenía nada que perder y estaba seguro de que sería una experiencia muy provechosa.  Además, ¿Quien mejor que yo, que conocía  el producto sobradamente, para hacerse cargo del proyecto? A la semana me había convertido en el máximo responsable para el mercado español de la versión inglés-español, español-inglés del diccionario electrónico y lo más importante, había cumplido mi objetivo: trabajar para una empresa japonesa.  En próximos artículos explicaré un poco más de mis días en CASIO España S.L. ¡No os lo...

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De mi aterrizaje en CASIO España S.L. (1)
Jun25

De mi aterrizaje en CASIO España S.L. (1)

“Pau llegó de forma especial a la empresa. Proactivamente y dada su pasión por Japón, buscó empresas del país asiático con sede en Barcelona y una de las que contactó, CASIO, nos interesamos en entrevistarle y contratarle posteriormente”, Eloy Bernal, Brand Manager División Educativa y System Solutions de CASIO España S.L. Con el de hoy empiezo una serie de artículos dedicados a mi experiencia profesional dentro de la multinacional de productos electrónicos CASIO. Desde mi aterrizaje y comienzos en la empresa, pasando por las tareas desempeñadas, los productos de CASIO, vivencias, anécdotas, etc. Pequeñas radiografías con las que voy a intentar resumir estos últimos dos años de mi carrera profesional. Hoy se cierra una ventana pero, al mismo tiempo, empiezan a abrirse puertas que albergarán nuevas oportunidades profesionales, estoy seguro. Mi aventura profesional con la multinacional japonesa CASIO empezó a mediados de Octubre de 2013. En ese entonces yo, como aquel quien dice, acababa de regresar de mi último año de estudios en Miyazaki y me había convencido de que mi carrera profesional pasaba, evidentemente por Japón. No en vano había dedicado los últimos cinco años de mi vida a perfeccionar mis conocimientos sobre el país asiático. Conocía de varias empresas japonesas con filial en España y mi primer movimiento fue buscar sus datos en la red. Enseguida me di cuenta que se trataba de una ardua y difícil tarea así que opté por comprar una base de datos donde se especificara la naturaleza y el contacto con los directores ejecutivos de las filiales. La Cambra de Comerç de Barcelona me facilitó un listado con más de 60 empresas japonesas afincadas en territorio español, todas ellas de naturaleza muy dispar. Y es que encontré, desde negocios relacionados con el sector automovilístico, pasando por empresas dedicadas a la construcción de componentes para la industria química o metalúrgica y, por supuesto, las grandes multinacionales del sector de la electrónica. Ya con todos los datos encima de la mesa, sin dudarlo, me dispuse a ejecutar un segundo movimiento… ¿Cual fue este “segundo movimiento”?  ¿Cómo seguirá el curso de los acontecimientos? ¡Descúbrelo en el siguiente...

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Los autobuses en Japón
Ago30

Los autobuses en Japón

Una de las cuestiones que más me sorprendió de mi primera visita a Japón fue la forma de subir y pagar en los autobuses.  En España, y en muchos países de Europa, subimos al autobús por la puerta delantera y seguidamente pagamos el billete, ya sea directamente al conductor o bien introduciendo el bono correspondiente en una máquina.  Además el precio del billete acostumbra a ser siempre el mismo independientemente de la distancia recorrida. En Japón esta liturgia es completamente distinta y no son pocas las situaciones rocambolescas y conflictivas que pueden llegarse a ver en un autobús. Para empezar, subimos al transporte público por la puerta trasera y deberemos pagar, con la cantidad justa, una vez llegados a nuestro destino. Introducimos el dinero en una máquina que cuenta las monedas al instante indicando al conductor si se ha efectuado el pago justo. La máquina dispone de varios orificios. En la parte superior, el espacio para arrojar las monedas y validar de forma magnética nuestro bono de autobús. En la parte frontal dispone de una ranura para introducir el bono de autobús, un orificio para el cambio de monedas y otra ranura que tiene la misma función para los billetes de 1000 yenes. Las diferencias no terminan aquí y es que durante el tiempo que he vivido en Japón he tenido la oportunidad de subirme a autobuses con formas de pago distintas. En Kioto, por ejemplo, el billete cuesta 220 yenes (unos dos euros), en cambio, en Miyazaki, el precio del billete variará dependiendo del número de paradas recorrido, de la distancia. En este caso, al subir al autobús deberemos coger un papelito que nos indica el número de parada  y durante el trayecto, estar pendientes de un panel situado a la altura de la cabeza del conductor para conocer el precio del billete. Otra cosa que sorprende de los autobuses japoneses es el propio conductor. Siempre ataviado con uniforme y guantes blancos nos ira indicando el nombre de las paradas, el momento en que arranca y frena el vehículo  y si hay giros bruscos. Es decir, el conductor no solamente se encarga de conducir el autobús durante el trayecto sino que durante el mismo está pendiente de la comodidad y la seguridad de los pasajeros. Algo estrechamente ligado al cumplimiento de las normas sociales del pueblo japonés. Sin duda toda una aventura para todos aquellos recién llegados a...

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De vuelta
Ago28

De vuelta

Y finalmente terminó mi aventura japonesa, al menos de momento. Han sido dos años de vivencias y convivencia con los japoneses que, sin duda, me han  servido para percibir la enorme cantidad de diferencias que existen entre ambas sociedades. Los tópicos, en la mayoría de ocasiones, no son más que etiquetas y, a veces, sólo sirven para menospreciar aquello que miramos desde la distancia. Aún así, cabe decir que muchos de ellos son del todo ciertos cuando hablamos de Japón. Durante todo este tiempo he vivido en dos ciudades completamente distintas, diametralmente opuestas en cuanto al ritmo de vida. Kioto, antigua capital imperial de Japón durante el período Heian (794-1185) y testimonio del florecimiento del budismo con centenares de templos y preciosos lugares dedicados al retiro espiritual. Durante los últimos años, Kioto se ha convertido en uno de los destinos preferidos por todos aquellos que quieren profundizar en el aprendizaje del idioma japonés y, año tras año, sus universidades reciben centenares de estudiantes venidos de todo el mundo. Su entorno y un nivel de vida mucho más relajado en comparaciónal “hervidero” de la capital japonesa, Tokio, han convertido Kioto en un destino idóneo para aprender japonés. Se hace difícil de nombrar todo aquello vivido y todas las personas conocidas durante mi año de estudios en la Kyoto University of Foreign Studies (KUFS). Sólo puedo decir que se ha convertido en la mayor y más grande de las experiencias vividas hasta el momento. Por otro lado Miyazaki. Cuando el Ministerio de Cultura Japonés (el Monbukagakushô) me otorgó la beca de estudios escogió la universidad de esta localidad situada al sureste de la isla de Kyûshû, la más meridional de las cuatro que conforman el archipiélago japonés. Antes de aterrizar en Miyazaki hablé con amigos y hacer un poco de búsqueda sobre lo que me depararía mi nuevo destino. Todo coincidía en que iba a cambiar el ambiente internacional, propio de una de una gran ciudad como Kioto, por una vida mucho más tranquila, una vida en el campo. Y así fue, Miyazaki, aún siendo una ciudad de 400.000 habitantes mantiene intacto ese aroma rural y provinciano (los japoneses lo llaman 田舎, inaka). La naturaleza se convierte en actor principal ofreciendo un sinfín de bellos y verdes parajes por doquier. El mar que baña las costas de la capital de la prefectura que lleva su mismo nombre, Miyazaki, es uno de los lugares preferidos por los amantes a los deportes acuáticos y son muchos los que deciden venir a surfear a sus playas. En definitiva, un entorno tranquilo, sin distracciones, propicio para el estudio del idioma pero en el cual desde el...

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