Los grandes conglomerados económicos: los keiretsu (1)
Mar13

Los grandes conglomerados económicos: los keiretsu (1)

Entender los mecanismos que llevaron a Japón a convertirse en la segunda potencia mundial después de la derrota en la guerra no es tarea fácil. Sin embargo, el conocido por muchos como “milagro japonés” no hubiera sido posible sin la existencia de un conjunto de peculiaridades dentro del sistema económico y social del país asiático. Las grandes corporaciones empresariales tuvieron un papel preponderante en el renacer económico del país y es por eso que me gustaría dedicar un par de artículos a su idiosincrasia. Además, he creído oportuno basar mi exposición a modo de comparación con Corea, país que siguió los pasos marcados por su vecino asiático y que a día de hoy, enero de 2010, y gracias a ello está a punto de superar a España dentro del ranking de economías mundiales. En el caso de Japón encontramos los zaibatsu: conjunto de empresas controladas por un holding y dirigidas por las familias fundadoras siguiendo los principios confucianistas de jerarquía, lealtad y bien común. Estas estaban ligadas al gobierno japonés y a sus decisiones. Desaparecieron con la llegada de las tropas del general MacArthur al país después de la derrota en la guerra. Durante la posguerra los zaibatsu renacieron bajo el nombre de keiretsu: uno de los objetivos principales de los americanos a su llegada al archipiélago después de la guerra, fue la de terminar con el entramado empresarial japonés, que según ellos había financiado la expansión del imperio durante las primeras décadas del siglo XX. No obstante, los años 60 y 70 verían crecer otra vez grandes núcleos corporativos, que empezaban a tener presencia en diversas ramas de la economía. Sucesores de los zaibatsu, los nuevos keiretsu estaban mucho más ligados a bancos y al sector financiero y no tanto al gobierno, aunque seguían manteniendo una estrecha relación con el MITI (Ministerio de Comercio e Industria). En el caso de Corea aparecieron los cheabol: una mezcla surgida de elementos propios de los zaibatsu y de los keiretsu. Los cheabol, toman la forma de las organizaciones aparecidas después de la guerra en Japón y a su vez están controladas por las grandes familias. Un hecho que demuestra la importancia de las ideas confucianas en ambos países, donde el respeto por los superiores y la idea de familia se convierten en uno de los motores de la sociedad. La aparición de un sistema empresarial basado en grandes holdings económicos fue uno de los puntos clave para el crecimiento de Japón y de Corea. Pensar antes en el bien común que en las necesidades individuales. De algún modo podríamos hacer referencia al concepto de “mano invisible de Adam Smith: ayudar al progreso de la nación al final repercutirá en una mejora de los intereses individuales. Para ello, el sistema de...

Leer más
Japón y los mares del sur (4)
Sep11

Japón y los mares del sur (4)

Del conjunto de artículos publicados podemos extraer que Japón basó su salto a la esfera internacional a partir de una política expansionista y militarista. Para conseguirlo se aunaron esfuerzos para construir una flota naval lo suficientemente potente como para hacerse con el control de los territorios a su alrededor. El hecho de que Japón sea un archipiélago, alejado de los centros de decisión política mundial, le llevaron a dejar a un lado una posible expansión terrestre para hacerse con el control de los territorios situados en el Sureste Asiático, donde pudieron desplegar todo su potencial bélico. Los territorios del sur sirvieron de escudo a un posible ataque directo al país y, a su vez, favorecieron la explotación comercial de los mismos con la consecuente apertura de nuevos mercados. El poder de la marina en esta época era imperante y, juntamente con los nuevos conglomerados empresariales, los zaibatsu, supo conseguir y favorecerse de la opinión pública hasta el punto que muchos civiles se unieron a la causa expansionista. Durante el Gobierno Meiji y también en la posterior Democracia Taishô hubieron voces discordantes a la hora de decidir la mejor estrategia a seguir para hacer del país asiático una potencia mundial reconocida. Una estrategia claramente expansionista que, desde un punto de vista teórico podía tener sus virtudes, pero que a nivel práctico supuso destinar grandiosos presupuestos al ejército y dejar a un lado sectores que, seguramente, precisaban de un mayor apoyo...

Leer más
Japón y los mares del sur (3)
Sep10

Japón y los mares del sur (3)

El primer ministro Ito Hirobumi dio su apoyo a la empresa naval. Temía una posible intervención occidental si las tropas japonesas ocupaban Pekín. Se acordó mantener el ejército en el norte mientras que la marina, con el apoyo de la infantería, conquistaría la Península de Shandong y las Islas Pescadores, antes de un inminent desembarco en Taiwán. El éxito en la guerra sino-japonesa (1894-1895) y la posterior ocupación de Taiwán dieron alas a políticos, emprendedores, intelectuales y a los líderes militares para incluir los mares del sur de la China dentro de las fronteras del imperio japonés. Una zona geográfica destinada a ser explotada económicamente. A su vez, bajo las órdenes directas de Yamamoto Gombei, ministro naval, se publicaron varios trabajos que daban apoyo a la conquista de los mares del sur: Japón no tenía intención de mantener y explotar territorios continentales. Sus objetivos y esfuerzos estaban dirigidos a expandirse hacia el sur. La Primera Guerra Mundial marcó de forma indirecta las pautas que debía seguir Japón en materia expansionista. El ministro de exteriores Kato Takeaki y el primer ministro de la época, Okuma Shigenobu, supieron ver las ventajas que supondría la guerra para sus intereses en China y, a su vez, la marina sería capaz de trazar su propio mapa de ruta hacia los territorios del Pacífico. El éxito comercial en los territorios del sur, así como el ataque a regiones dominadas por los alemanes no hicieron más que potenciar la idea de la expansión hacia los mares del sur. El miedo de un posible ataque por parte de la armada americana fue uno de los factores más importantes para seguir con los planes expansionistas. Muchos intelectuales pensaban que los americanos podrían atacar los territorios japoneses previo paso a la conquista del archipiélago...

Leer más
Japón y los mares del sur (2)
Sep09

Japón y los mares del sur (2)

Los objetivos de la división naval del ejército nipón eran claros: obtener unos presupuestos superiores para poder llevar a cabo la expansión hacia el Océano Pacífico y, con la opinión pública a favor, empezar a diseñar un marco de acción enfocado en la conquista de los mares del sur. A finales de la década de 1880 la marina hubo reclutado un gran número de civiles dispuestos a ayudar en la causa expansionista. Aunque surgieron divergencias ambas partes llegaron a la conclusión que lo mejor era trabajar de forma conjunta, y es que era de vital importancia tener una armada potente y una marina mercante lo suficientemente grande como para conseguir el objetivo de hacerse fuertes a nivel internacional. A principios del siglo XX la gran mayoría de territorios isleños del Pacífico estaban bajo el control del ejército colonial japonés. Cinco años antes, la conquista de cualquier territorio que no fuese Taiwan hubiera significado una confrontación directa entra los líderes de la Restauración Meiji y las potencias europeas, algo que se había querido evitar durante los primeros veinte años del nuevo gobierno. La guerra sino-japonesa había cambiado el escenario geopolítico de la zona. La marina quería controlar Taiwan mientras que el general Yamagata, arquitecto del Japón moderno y comandante de la Primera Flota durante la guerra contra los chinos, optaba por una política basada en avanzar hacia el norte, mantener el sur. Gran parte del colectivo intelectual nipón pensaba que era de vital importancia basar los esfuerzos militares en llevar a cabo una incursión terrestre no solamente en China sino también, como años más tarde acabaría sucediendo, en...

Leer más
Japón y los mares del sur (1)
Sep08

Japón y los mares del sur (1)

Con el de hoy empiezo un conjunto de artículos, con los qué pretendo aportar un poco de luz a las causas que llevaron a Japón al expansionismo en los mares del sur, en el Sureste Asiático. Desde que el gobierno Meiji asumió el control del país, algunos políticos ya tenían en mente una estrategia expansionista como única forma de situar Japón dentro de la esfera internacional. Las experiencias en Taiwan y Corea, centradas en repoblar su geografía, servirían de entrenamiento para la gran empresa, la conquista de los mares del sur. Los territorios del Sureste Asiático eran vistos como una oportunidad única para que el país saliera de una vez por todas de su largo letargo. Por otro lado, algunos emprendedores vieron la posible empresa bélica como una nueva oportunidad económica, un área que esperaba ser explotada a través del comercio y de la industria. La marina nipona se aprovechó de esta voluntad expansionista para justificar sus intereses y así, poco a poco, se creó la percepción de que esta división militar era la única capaz de llevar a cabo una empresa de tal magnitud, que a su vez pudiera proteger los intereses del país en el Océano Pacífico. Los esfuerzos de la marina de guerra en la construcción de una ideología de avance hacia el sur y el hecho de reclutar y asistir a civiles fueron premisas proporcionadas por intelectuales de la época, así como de personajes pertenecientes a la élite sofisticada que entendieron el papel preponderante de la opinión pública durante la transición del período Meiji a la democracia...

Leer más