El teatro Noh como expresión artística

Historia del teatro noh

El noh hace referencia al teatro japonés de raíces tradicionales destinado al gozo de las altas esferas y clase noble del país asiático durante el bakufu (幕府 ばくふ) o gobierno militar del shôgun (将軍 しょうぐん). Los actores, todos barones, representaban obras dramáticas haciendo uso de un maquillaje muy particular. Ls autoridades de la época prohibieron a los “plebeyos” asistir al teatro noh y como consecuencia el kabuki se convirtió en un fenómeno de masas.

La etimología de la palabra noh hace referencia a un tipo de representación donde los actores interpretan papeles muy concretos acompañados de un determinado número de músicos en escena. Hasta los días de la Restauración Meiiji (1868-1912), al colectivo de músicos se les conocía como sarugaku (猿楽 さるがく). Composición de kanji (漢字 かんじ) curiosa y es que el primer ideograma es el del “mono”, sí el animal, mientras que el segundo hace referencia al concepto de “disfrute”, en este caso asociado a la música. 

Debido al declive de público tradicional el gobierno Meiji recuperó la tradición del teatro noh cambiándole el nombre por el de arte del nohgaku (能楽 のうがく) o nôgaku

El noh a partir del siglo XX

La recuperación artificial del teatro noh incentivó el debate entre dos opuestos: por un lado la necesidad de satisfacer al público moderno del siglo XX. Por el otro, no perder la estricta influencia tradicional que desde el principio había caracterizado dicha expresión artística. 

El espectáculo se redujo a las dos horas de duración (antes solía durar todo un día) con un repertorio de obras limitado y aferrado a la tradición a expensas del gusto popular.

Características de una representación de teatro noh

Las obras del teatro noh suelen tener dos actores principales, el shite (シテ) y el waki (ワキ). El primero es el personaje más importante y habitualmente representa un dios o un espectro del más allá. Incitado por el waki, shite se encarga de relatar cantando y bailando hechos trágicos del pasado. El objetivo es hacer que el público comparta la experiencia sobrenatural desarrollada encima del escenario.

Al término de la obra hacen acto de presencia los llamados kyôgen (狂言きょうげん) o pequeños actos cómicos que satirizan momentos de la vida cotidiana. Se trata de un contrapunto con los sucesos paranormales y espeluznantes contados anteriormente. Las obras kyôgen más famosas juntan al maestro y al sirviente en una comedia de errores.

El noh se ha convertido en un valioso y necesario legado cultural para la sociedad japonesa. Haciendo el símil podríamos decir que recuerda a la “tragedia griega”. Poesía, danza, máscaras, música y vestuario formaron la base para la aparición de muchas otras artes escénicas niponas