Bosque de la isla de Yakushima en Japón

Visita a la isla de Yakushima

Hace poco os dejé anclado en el menú principal de la web un artículo sobre ¿Que visitar en Japón la primera vez? Una extensa guía para todos aquellos que hayáis decidido visitar el país asiático como “principiantes” y, por que no decirlo, os da un poco de pereza organizar el viaje. Es evidente que esta primera aproximación impide conocer muchas de las “maravillas” que encierra el archipiélago nipón y que poco a poco os iré desvelando. En el capítulo de hoy vengo a hablaros de la isla de Yakushima (屋久島 やくしま) conocida, también, como la isla de los cedros o el bosque de los cedros. Una excursión recomendable si visitáis la isla de Kyûshû contada dese mi propia experiencia.

Costa isla de Yakushima

La isla de Yakushima alberga uno de los ecosistemas más privilegiados

 

Características de la isla de Yakushima

Empecemos con un poco de contexto. En ese entonces me encontraba estudiando en la Universidad de Miyazaki, ciudad costera próxima a Fukuoka, al sur dela isla meridional de Kyûshû. Mis tareas en la facultad no me permitían  hacer demasiado turismo por la zona pero aprovechando las vacaciones de la Golden Week (ゴルデンウィーク) decidí hacer una escapada a la isla de Yakushima. Me habían dicho que en ella habita uno de los árboles más longevos del país, el cedro japonés, además de que es un verdadero paraíso natural. Tenía ganas de verlo por mi mismo.

La isla de Yakushima se encuentra a unos 60 kilómetros de Kagoshima (鹿児島かごしま), ciudad que también os recomiendo visitar si tenéis algo de curiosidad por la historia japonesa y, más concretamente, por el periodo Edo (1603-1868) y el declive del bakufu (幕府 ばくふ) o gobierno militar regentado por el clan Tokugawa. Desde el ferry que nos lleva de Kagoshima a Yakushima observamos que el islote tiene forma de pentágono irregular, curioso.

Con apenas 15.000 habitantes, la isla de Yakushima posee uno de los ecosistemas menos alterados por el hombre hasta la fecha. Un entorno de naturaleza exuberante donde fauna y flora conviven en perfecta armonía con el ser humano, encargado de proteger el entorno desde que se instaló en la isla. Sus habitantes viven, principalmente, del turismo interno y de algunos extranjeros como yo que decidimos salirnos de los circuitos estándar a la hora de visitar Japón.

Señal en Yakushima de que es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

En 1993 la Unesco declaró parte de la biosfera de Yakushima Patrimonio de la Humanidad

Una biosfera declarada Patrimonio de la Humanidad

Hayao Miyazaki, director de Studio Ghibli, se inspiró en los frondosos bosques y aguas cristalinas de la isla de Yakushima para crear los bellos parajes de La Princesa Mononoke. Un entorno natural que esconde en su interior más de 3.000 especies autóctonas, entre plantas y animales, que no han sido catalogas en ningún otro lugar del planeta. Un tesoro para cualquier botánico o aficionado a la naturaleza y que no pasó desapercibido por la Unesco. En 1993 La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura declaraba parte de la biosfera de la isla de Yakushima Patrimonio de la Humanidad.

Entre las especies protegidas por la Unesco destaca el Cedro de Yakushima (屋久杉 やくすぎ) o “cedro japonés”. Se trata de un árbol que sólo crece a cierta altitud en esta isla y que se ha convertido en su principal reclamo turístico. Como lo oís. Los japoneses vienen a Yakushima sólo para ver y observar la majestuosidad del bosque de los cedros. Árboles que datan de la era Jômon (縄文じょうもん) conocida como la prehistoria japonesa (14-500-300 a.C). De entre todos ellos destaca un ejemplar: el Cedro Jômon (縄文杉 じょうもんすぎ). Los expertos calculan que nació hace más de 2.500 años siendo, sin duda, el más viejo de todos los que habitan la isla de cedros.

Paisaje isal de Yakushima, Japón

Los cedros inundan el paisaje de la isla de Yakushima

Calzaros las botas: excursión para contemplar al Cedro Jômon

El Cedro Jômon se ha convertido en el principal atractivo para los visitantes de la isla de Yakushima. Un consejo:si decidís contemplar este ejemplar único ya os podéis vestir y calzar adecuadamente, la exigencia del terreno lo requiere. Personalmente, me gusta hacer deporte al aire libre pero me habían hablado de la dificultad de la excursión así que decidí contratar un guía. Sí, vale, para no perderme pero, también, para “enterarme” de los secretos que escondía la isla de los cedros.

A las cuatro de la mañana una furgoneta pasó a recogerme por el hostal en el que me hospedaba. Ya en el interior, después de intercambiar algunas frases con una familia de japoneses que nos acompañaría en el ascenso, el guía nos dio las primeras indicaciones y nos ofreció agua y comida. Hablando con él me comentó que a buen ritmo la sesión de trekking por el bosque de los cedros podría durar entre ocho y diez horas ir y volver. Suerte que entre estudio de kanji (漢字かんじ) y gramática había tenido tiempo de entrenar mi condición aeróbica con el equipo de fútbol de la universidad…

Bosque de cedros isla de Yakushima

Los paisajes durante el ascenso son de difícil descripción

El ascenso

Una vez llegados al pie de la montaña que nos iba a llevar al Cedro Jômon me di cuenta que la familia japonesa iba mucho mejor preparada que yo. También los dos pequeños. He de reconocer que hasta el último tramo la ascensión se me hizo de lo más llevadera. El guía iba explicando en un excelente japonés, eso sí, las peculiaridades del terreno que pisábamos. Características de algunos árboles y especies de la zona, anécdotas con otros turistas, incluso tuvimos tiempo de “discutir” sobre economía japonesa.

A medida que íbamos subiendo la belleza de los paisajes se tornaba indescriptible. La isla de Yakushima me transmitía una sensación de paz que nunca antes había sentido. Y es que era tal la simbiosis con el entorno que me permitió disfrutar de cada momento, cada paso. La parte final del trayecto, antes de vislumbrar al Cedro Jômon, fue, sin duda, la más dura. Casi en vertical y sin arneses tuvimos que ascender por una ladera de tierra y lodo no apta para los que padecemos de vértigo. Superada la prueba nos esperaba delante la recompensa. Desgraciadamente no nos dejaron hacer fotos del gran protagonista.

Riachuelo isla Yakushima, Japón

El último día de mi estancia en la isla de los cedros lo aproveché para hacer snorkel, otra de las actividades estrella de Yakushima.

¿Alguno de vosotros ha estado en la isla de Yakushima? ¡Contadnos vuestra experiencia!

Periodista en Japón
Apasionado de todo lo que rodea al país asiático, en especial del ramen y las novelas de Haruki Murakami.
También puede interesarte
la realidad del sexo en Japón
El sexo en Japón: entre la realidad y el negocio
Retirar dinero en Japón
Guía definitiva para sacar dinero en Japón y no morir en el intento
¿Existe xenofobia contra los extranjeros en Japón?
Academias de japonés en Tokio
Academias de japonés en Tokio: ¿Cuál escojo?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.